Glosario inmobiliario
Servidumbre
La servidumbre es un gravamen impuesto sobre un predio (el sirviente) en beneficio de otro predio de distinto dueño (el dominante). Las más comunes son las de tránsito, acueducto y las de tendido eléctrico. Constan inscritas y no se extinguen por la venta: el nuevo dueño las recibe tal como están.
En la práctica, una servidumbre define qué puede hacer un tercero en tu terreno o qué derecho tiene tu terreno sobre el vecino: un camino de acceso que cruza el predio, una tubería que lo atraviesa o torres de una línea eléctrica. Son especialmente relevantes en terrenos y parcelas, donde el acceso al camino público puede depender por completo de una servidumbre de tránsito.
Lo que hay que revisar antes de comprar
- El certificado de hipotecas, gravámenes y prohibiciones y los títulos: ahí aparecen las servidumbres inscritas
- Si el terreno no da a camino público: que exista servidumbre de tránsito inscrita a su favor, no solo un acuerdo de palabra
- El trazado real de la servidumbre en el terreno, para dimensionar cuánto afecta el uso y la construcción
- Quién mantiene el camino o instalación y qué dice el título constitutivo
Una servidumbre a favor del predio suma valor (asegura acceso o servicios); una en contra puede restar según cuánto limite el uso. En ambos casos, lo determinante es que esté formalizada e inscrita: los accesos de hecho, sin título, son una fuente clásica de conflictos entre vecinos.
Términos relacionados
¿Quieres ver el proceso completo? Revisa las guías paso a paso →
Referencias oficiales
Equipo PortalViviendas
Actualizado el 16 de julio de 2026
Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No constituye asesoría legal, financiera ni tributaria, ni una recomendación de inversión u oferta de productos o servicios financieros. Las cifras, porcentajes, plazos y costos mencionados son referencias promedio del mercado chileno y pueden variar según la comuna, la institución y cada caso particular. La información se basa en la normativa vigente a la fecha de actualización indicada, la que puede haber cambiado. Cada operación inmobiliaria es distinta: esta información no reemplaza la revisión de tu caso particular con un profesional especialista del área antes de tomar decisiones.